lunes, 8 de abril de 2013

Weekend in Arcos de la Frontera (Cádiz)

Llevaba mucho tiempo pensando en poder visitar un pueblo cerca de Sevilla, que fuera pequeño y en el que pasar dos días sin dejarme un dineral. Para los que no sepáis lo que es un dineral, os diré que para un estudiante es cualquier cosa que supere los 150 euros...sí algunos me tacharán de que es mucho pero hijos míos esta es mi escala qué hago. Pensaba en hacer una introducción de Arcos de la Frontera pero creo que con este vídeo se presenta él solo click aquí

El autobús que va directo desde Sevilla es uno de esos fósiles que tienen Los Amarillos, tienen algunos buses nuevos no lo niego, pero qué casualidad que siempre me tocan a mí los sucios. Sucios de basura por su mal uso y sucios por su negror en las tapicerías. Si estoy exagerando decídmelo pero no soy la única que lo piensa. Bien, tras dos horas de viaje que se me pasaron volando entre charla y paisaje, llegamos a la pequeña estación donde en la puerta esperaba el mismo taxi que ya ví en el Street View el día anterior. Por un precio único de 5 euros te zube pa el cetro.















En la subida ya me percato de que aquí, si hay que pararse a hablar en la cuesta se paran. Sin problema, sin pitadas. Se respeta y luego se sigue. Al principio me extrañó pero no hay que ser muy observador para ver que con una vía de un solo sentido o te vuelves tolerante o no pasas ni media. Los arcenses optaron por lo primero.

Elegí este hostal porque cumplía todas mis condiciones. Barato, con desayuno y en la zona más estratégica posible. Tras buscar navegando por internet me topé con la web del Hostal San Marcos. Acogedor, 4 habitaciones y con los mejores bares de tapas y restaurantes a 5 minutos (exactos) andando. 2 noches con desayuno (café con leche, tostadas y zumo) por 84€, con una familia que lo regenta encantadora y cariñosa. También es un bar con las tapas típicas de la zona, de hecho participa en la ruta de la tapa que acaba de comenzar. Mirad que vistas más bonitas desde mis ventanas.




Arcos es puro encanto y el mayor representante de los pueblos blancos de Andalucía. Sus calles perpendiculares a las 2 o 3 vías principales son ventanas a paisajes verdes. De día es precioso y de noche es mágico. A unos pasos del hostal está la Plaza del Cabildo y el Parador, donde pienso hospedarme el día que pueda vivir de mis diseños. En el mirador, podéis disfrutar de un verde paisaje, con el río Guadalete. 



En la plaza también está la iglesia de Santa María de la Asunción. Su esquema de planta es de una única nave rectangular y una serie de capillas laterales muy pequeñas. Tiene un órgano impresionante, altos techos y una sola torre. Me encantan las iglesias, desde pequeña cuando he viajado con mis padres por el norte de España, iglesia que veían iglesia que entraban. De esa forma aprendí a valorar este tipo de arquitectura, es con la carrera cuando no sólo aprendí a valorarla sino a sentirla pero eso son fricadas de arquitectónicas que no vienen al caso. Lo que sí viene al caso es el llamamiento que hago desde aquí para que rehabiliten esa iglesia por no decir Arcos entero, creo que la iglesia corre peligro de sufrir daños. La humedad está afectado a la piedra y las grietas que he visto no me han gustado nada. Con dos euros que cobran de entrada no tienen ni para la lejía del suelo.







Otro de mis propósitos en este viaje era disfrutar de la gastronomía autóctona de la zona pero en concreto del vino y del queso. He descubierto un nuevo vino blanco que me sirvieron en la Taberna Jóvenes Flamencos que juraría que es de la bodega de Barbadillo. No he apuntado el nombre y ahora tendré que volver...vaya. El queso típico es de cabra Payoya por lo que se llama "Payoyo", tiene un sabor intenso. Yo probé el que está untado en manteca ibérica.



En cuanto al plato típico de la zona, no sé si os habéis dado cuenta de que he empezado un nuevo párrafo para hablar del ABAJAO. Hecho con pan, huevo, espárragos trigueros y ajo, no puedo describir el sabor porque para mí es nuevo, así que imaginad. Yo diría que es una fusión entre tortilla, migas, campo y alegría. 



Para hablar del tapeo y restaurantes tengo que hacer un post aparte, ya sabéis que soy amante de los bares. Mis favoritos son el bar La Cárcel (gracias a la recomendación en twitter de @Arcosenlared), la taberna Jóvenes Flamencos, bar La Rebotica y el restaurante italiano Mamma Ttina, donde degusté estas exquisiteces. A lo largo de la semana iré subiendo los posts sobre cada uno.





Tras dos días de callejuelas, cervezas y sí, romanticismo, porque amigos, no lo había dicho pero buscaba un sitio romántico, me volví a casa contenta de haber desconectado y de haber vivido 48 horas en un burbuja de cal, piedra, vino y verde. Arcos de la Frontera, he estado ya dos veces y sé que pronto serán 3.

¿Conoces otro pueblo tan encantador? Comenta y recomienda :)